El fervor y la lumbre

Muchas cosas son necesarias a los seres humanos para crecer y perfeccionarse. Sin embargo, algunas son prioritarias. Entre ellas, la verdad y el bien, la Verdad y el Bien, por lo tanto, también el conocimiento y el amor. De hecho, todos necesitamos ser iluminados por la verdad y encendidos por el amor, más aún, necesitamos de la verdad amorosa, del amor verdadero.
Ambas cosas, son simbolizadas con el fuego, sobre todo con la lumbre, que es un fuego voluntariamente encendido. El fuego del amor que Dios quiere poner en nuestro corazón, nos ilumina y nos enciende. De ahí el nombre del fervor y de la lumbre, representando al amor y a la verdad, a la caridad y a la fe.
Con esta intención pusimos el nombre a este espacio, implorando a Nuestra Madre de la Sabiduría que nos comparta algo de su Corazón creyente y enamorado.