“Pasa al banquete de tu Señor”
Introducción:
El
Señor Jesús, como un sincero Maestro, no nos engaña con falsas esperanzas, o
con indeterminadas posibilidades, por el contrario, es tan claro en su
intención de salvarnos, de enseñarnos el camino de salvación, como de
aclararnos las dificultades. Y ante la pregunta de cómo y cuándo será el fin
del mundo (Cf. Mt 24,3), nos llama la atención sobre nuestra fidelidad en las
obras (Mt 25,14ss), en nuestro obrar
como cristianos, pues “obras son
amores” como dice el refrán.
1.
La
vida como camino al Cielo:
Así Jesús, en la parábola de los talentos, nos enseña que nuestra vida en la tierra es como un
camino, como una preparación para algo
mejor. Dios, con la vida, nos da un cúmulo de dones y bienes para que los aprovechemos bien. De ahí la importancia de la
sentencia: El que es fiel en lo poco es fiel en lo mucho.
Al no saber cuándo llegará el “Día del Señor” (1Tes 5,2),
debemos estar siempre prevenidos,
preparados… ¡No podemos descuidar un asunto tan importante como es la
salvación eterna! Y para esto debemos cumplir
la voluntad de Dios en todo momento y circunstancia, debemos esforzarnos
por ser justos y buenos, como la mujer del Libro de los Proverbios, quien “vale
mucho más que las perlas” (31,10).
En este texto se nos describen no acciones extraordinarias,
sino la grandeza de la virtud de lo de
todos los días, la hermosura del vivir bien lo que tengo que hacer. En definitiva,
es la importancia de la fidelidad en lo poco. Por todo esto,
podemos preguntarnos: ¿Cómo me comporto
en mis lugares habituales? ¿Cómo trato a los seres que me rodean? ¿Cómo es mi
actitud filial respecto a Dios, mi Padre? ¿Qué puedo cambiar? ¿Cómo pongo los
talentos que Dios me dio en bien de mis hermanos? El cristiano debe obrar
de tal manera que con sus acciones demuestre la fidelidad de su corazón.
2.
La
muerte: momento crucial.
Y teniendo una mirada general de toda la propia vida,
sabemos que un momento muy
importante, el más decisivo de todos,
es la muerte. Porque en ese momento, es cuando llegará para nosotros la gran visita de Dios, el Día del Señor.
Él vendrá con una inmensa misericordia, para darnos la
salvación. Sin embargo, dependerá de nuestro
estado, dependerá de si recibimos o no su amor y su perdón. Por esto, la
muerte no debe ser ni temida demasiado, ni despreciada, ni olvidada, sino muy bien preparada. ¿Cómo? Viviendo como Dios quiere desde ahora,
siendo fieles en lo poco, en lo pequeño, en lo cotidiano, para recibir lo “mucho más” (Mt 25,23).
Dios quiere que nos preparemos a la muerte, a una buena y
santa muerte, poniendo en acción los talentos que Él mismo nos ha dado en bien
de los demás.
3.
Premio
o castigo.
De este modo, el cristiano se prepara para pasar de una vida
buena a una vida mejor, para pasar de
esta vida a la eterna. Así nos preparamos para el Cielo, donde podremos contemplar y amar a Dios para siempre, y a
todos los Santos, entre los que se encuentran nuestros seres queridos que se
han salvado. Ése realmente será el “gozo
de tu Señor” (Mt 25,23).
Así, además, se evita lo terrible y eternamente desastroso
del infierno, es decir, aquel estado
al que se refiere Jesús diciendo “tinieblas”
(Mt 25,30). La Iglesia nos enseña cómo es el infierno diciendo: “Las
almas de los que mueren en estado de pecado mortal descienden a los infiernos
inmediatamente después de la muerte y allí sufren las penas del infierno,
"el fuego eterno” (CATIC
1035).
Pero volviendo a la bueno, “el cielo es el fin último
y la realización de las aspiraciones más profundas del hombre, el estado
supremo y definitivo de dicha” (CATIC 1024). Es "estar
con Cristo" (CATIC 1025), y “donde
está Cristo, allí está la vida, allí está el reino” (CATIC 1025: San
Ambrosio).
Conclusión:
Por esto, invocando a la Madre del Salvador, nos confiamos a
su protección, y le pedimos la valentía de comprometernos en ser fieles a
Jesús, para poder escuchar, al final de nuestra carrera: “Está bien, servidor bueno y fiel…
ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargaré de mucho más: entra a
participar del gozo de tu señor” (Mt 25,21).